Escribir sin mapa: escribir en la oscuridad
Proceso de escritura

Escribir sin mapa: escribir en la oscuridad

En este mismo blog hablamos hace poco del método del copo de nieve ("Cómo empezar una novela con una sola frase"). Fue un vistazo de cómo, paso a paso, se puede ir construyendo una estructura sólida antes de escribir la primera línea de la novela. El método ofrece un mapa que puede servir cuando no se tiene idea de por dónde empezar. Para muchos escritores ese mapa puede ser una prisión.

Hace unos años estuve leyendo "Writing into the dark. How to write a novel without an outline" de Dean Wesley Smith. Es un librito de 100 páginas de un escritor que es autor de más de 150 novelas. Básicamente defiende la escritura por descubrimiento, sin utilizar un esquema estructurado. Muchos escritores encaran así su proceso. Por citar algunos, tenemos a: George R.R. Martin, Stephen King, Margaret Atwood, Neil Gaiman, Agatha Christie, Lee Child. Estos autores pertenecen al tipo de escritores llamados improvisadores. Los que no escriben ni una línea sin un esquema detallado son los escritores denominados planificadores.

Dicho esto, volvamos a la propuesta de escribir en la oscuridad para improvisadores de Dean Wesley Smith. El propio autor reconoce sus virtudes y sus limitaciones desde una perspectiva que me pareció honesta y práctica. Es una reflexión que puede ayudar a otros escritores a encontrar su propio camino.

El problema no es la falta de plan, es la voz crítica

Según Smith, el mayor obstáculo para escribir no es la falta de ideas, sino la voz crítica interna. Esa voz que juzga mientras se escribe, que hace dudar, que compara con otros y que quiere protegernos del fracaso. El propósito de esta voz no es perverso pero es paralizarte.

La solución que Smith propone es escribir el primer borrador a "velocidad de la voz", es decir, a un ritmo que no le dé tiempo a la voz crítica a interrumpir. No se trata de escribir rápido por escribir, sino de no dejar espacio para el juicio paralizante (parálisis por análisis).

Cuando se escribe con un esquema, se escribe desde el lado crítico del cerebro. El hemisferio izquierdo se encarga de controlar la historia en lugar de lanzarse a descubrirla. Y eso, según Smith, tiene un precio altísimo: el aburrimiento.

"Si sabes lo que va a pasar, ¿por qué querrías escribir el libro? Ya lo has leído."

Escribir en la oscuridad, en cambio, permite volver a sentir la emoción del lector: no se sabe hacia dónde va la historia, pero precisamente esa incertidumbre mantiene viva la historia. Si el escritor se divierte y se sorprende, eso se transmitirá a quien lea la novela.


Despegarse de la línea del tiempo (y escribir como un explorador)

Uno de los consejos más poderosos de Smith es este: no es necesario escribir el libro en orden.

Los lectores leen de principio a fin, pero los escritores no están obligados a crear así. Smith compara el proceso creativo con explorar una cueva: se avanza un poco, se vuelve atrás, se prueba otro camino, se retrocede de nuevo, y al final se encuentra la salida.

Él practica lo que llama "ciclismo": escribir unas 500 palabras, volver al principio, releer, corregir sobre la marcha, avanzar otras 500 palabras, volver a releer, y así sucesivamente. Cada vez que se vuelve atrás, se gana impulso y claridad.

"Estoy completamente desconectado de la línea temporal de la novela. Y eso le da a mi voz creativa la libertad de construir el proceso lineal para el lector de la forma que quiera."

Este enfoque también permite corregir errores al instante. Si se descubre que un personaje debería haber llevado un arma desde el capítulo dos, se vuelve allí, se agrega el arma y se sigue adelante. No se dejan notas para "arreglarlo después". Todo se arregla sobre la marcha porque, y esto es clave: Solo se escribe un borrador.


El mito de la reescritura

Smith sostiene que cuando se reescribe, se está dejando que el juicio entre en un espacio que debería ser solo creativo.

Él sostiene que si se escribe con atención, desde la voz creativa, y se corrige sobre la marcha, al terminar se puede tener un manuscrito limpio.

"No te des permiso para escribir descuidadamente. Y tampoco te des permiso para reescribir. Escribe bien la primera vez."

Esto no significa que no haya revisión. De hecho, Smith recomienda un truco sencillo pero eficiente: esquematizar mientras se escribe.


Esquematizar hacia atrás: el truco del escritor a oscuras

Aunque suena contradictorio, Smith lo explica así: al terminar cada capítulo, se anota en una hoja de papel el número del capítulo, el personaje desde el que se narra, un resumen de una línea de lo que ocurre y cómo termina.

Esto se hace porque la mente humana no puede retener una novela entera. Este pequeño esquema posterior permite:

  • Recordar qué usan y visten los personajes.
  • Saber en qué punto se los ha dejado.
  • Ver la estructura general del libro.
  • Detectar personajes o tramas que se han quedado colgados.

Por ejemplo, el esquema hacia atrás de un capítulo 3 podría ser: "Capítulo 3 - POV: Ana. Resumen: Ana descubre la carta de su padre entre los libros de la biblioteca. Termina con: Ana lee la carta y decide confrontar a su hermano."

"Nunca guardo estos esquemas a menos que el libro sea parte de una serie. Hacen su trabajo. Y luego se van."

Este método convierte la incertidumbre en una herramienta, no en un miedo. Y permite confiar más en el subconsciente.


La incertidumbre como aliada

Uno de los mensajes más atractivos del libro es: la incertidumbre es parte del proceso, no un error.

Cuando no se sabe qué viene después, no se está fallando. Se está exactamente donde se debería estar: en el corazón de la creación. Smith compara escribir sin esquema con esquiar fuera de una pista, o explorar una cueva. No se sabe de antemano qué hay detrás de cada curva, pero eso es lo que hace que el viaje valga la pena.

"Si no tienes idea de hacia dónde se dirige el libro, el lector seguramente tampoco la tendrá."

Y eso es un razonamiento interesante, porque un lector que no puede predecir el final es un lector que sigue pasando páginas.


Consejos finales para lanzarse a escribir en la oscuridad

Smith cierra su libro con una lista de principios que todo escritor debería recordar:

  • Entretente a ti mismo. Escribe para disfrutar, no para cumplir expectativas.
  • Disfruta la incertidumbre. Es parte de la aventura.
  • Escribe el libro que quieres leer. No el que crees que deberías escribir.
  • Nunca escribas para nadie más que para ti. Si te diviertes, tu lector también lo hará.

Conclusión: confía en el proceso

Escribir en la oscuridad no es un método para valientes sin miedo. Es un método para escritores que deciden confiar en su voz creativa, aunque no sepan adónde les lleva.

Como dice Smith: "No existe ninguna regla que diga que debes escribir tu libro como si un lector lo fuera a leer". El lector solo ve el resultado final. El escritor tiene el privilegio de descubrir la historia mientras la cuenta.

Soy consciente de que para un escritor novel, escribir sin un esquema puede ser una receta para el abandono (la famosa "novela a medio hacer" que está en el cajón). Smith es claro en que este método requiere práctica y confianza. No es el camino más fácil, y es posible que al principio el escritor se enfrente a más callejones sin salida. Sin embargo, para aquellos que se sienten agotados por la planificación excesiva, el riesgo merece la pena.

Disfruté mucho leyendo este libro y por eso quise compartir algunas notas que tomé en su momento. Reconozco que no he podido utilizar el método en su totalidad. Sin embargo, cuando siento que el esquema asfixia la historia o que la voz crítica me impide avanzar, me gusta apagar la linterna, dejar un rato el mapa y sumergirme un rato en la oscuridad. En esos momentos, cuando no aparece una resolución ingeniosa, un giro necesario o un diálogo que empuje la trama, apagar la voz crítica del hemisferio izquierdo puede hacer que aparezca la magia.

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Cómo empezar una novela La escritura como oficio Proceso creativo
Pablo A. Gutiérrez

Pablo A. Gutiérrez

Pablo A. Gutiérrez nació en Buenos Aires. Es licenciado y doctor en Ciencias Biológicas de la Universidad de Buenos Aires. Desarrolló una extensa carrera como investigador y como docente en universid…